El ñu tiene todos los años que cruzar, al menos, un bonito río lleno de cocodrilos (y cámaras de televisión). Sabe que un puñado de ellos morirá devorado y otro aplastado por sus propios compañeros. El ñu lo sabe perfectamente pero asume los riesgos.
Algo parecido me ocurre con algunas personas cuando muestro un diseño web o de publicación. Es una sensación, una vivencia muy similar.
